La casa del sosiego

Nota del autor: Este texto llevó por título primero “Las aves que se llevan el dolor”.  — ¿Qué tienes, Paula? — Nada, sólo no me siento bien. — No me mientas, sé cuando estás triste. — Creo haberte dicho lo de mis padres—explica—. Parece ser inevitable. Pongo mi brazo sobre sus hombros y la beso en la…