Decir adiós

Nuestra ilógica conducta humana nos vuelve egoístas por naturaleza. Aunque nunca lo sepamos, vivimos para nosotros mismos, sumidos en la necesidad de satisfacernos para darle paso a lo que—creemos—nos hace felices. Pocas veces se conocen seres inmunes a este rasgo de nuestra conducta, que desvaría en estos tiempos más que nunca; seres que, con su…